No un chat que te da consejos sueltos. Un asistente que trabaja dentro de tu computadora: ordena la información de tu vida, recuerda quién eres y te ayuda a sacar adelante tus proyectos. Y cuando ya conoce tu información, se convierte en el consejero mejor informado que vas a tener.
Hoy trabajamos solo con Mac. Es lo que usamos todos los días y es donde te podemos acompañar bien.
Escuchas eso a diario por una razón sencilla: el miedo se comparte más que la calma, y el algoritmo reparte lo que se comparte. Nadie se hace viral explicando que ordenó sus archivos el domingo.
Casi todo el mundo ya probó un chat de inteligencia artificial. Le preguntas algo, te responde bonito y ahí termina. Es un asistente que solo te habla por teléfono: te aconseja, pero no puede tocar nada tuyo.
Te contesta preguntas. Te redacta un texto que después tú copias y pegas.
No conoce tus archivos, no recuerda lo que hablaron la semana pasada y no puede hacer nada por su cuenta.
Tiene la llave de tu oficina. Abre el archivero, ordena, compara, redacta, prepara y te trae el resultado terminado.
Sabe quién eres porque tiene memoria, y trabaja con tus cosas de verdad.


Eso que suena complicado y que la gente llama "código" es simplemente esa llave. No vas a programar nada. Vas a instalar una aplicación y darle permiso para trabajar, igual que le darías acceso a un asistente humano el primer día. Lo hacemos juntos, en pantalla compartida, paso por paso.
Cada semana te llevas algo terminado. No son apuntes: son cosas que funcionan y que puedes mostrar.
Lo instalamos juntos, le pones nombre y le escribes su carácter: cómo te habla, qué tono usa y qué no hace nunca.
Te llevas: tu agente, con nombre propio
El día que deja de aconsejarte y empieza a trabajar. Le damos acceso y ordena la información de tu vida: proyectos, trabajo, viajes, papeles sueltos.
Te llevas: tu vida digital ordenada. Nada se borra: se separa para que tú revises.
Un agente sin memoria es un empleado nuevo cada mañana. Armamos su cuaderno: quién eres, tus prioridades, tu semana y las decisiones que vas tomando. Es el famoso segundo cerebro, con una diferencia: este además trabaja.
Te llevas: una memoria que es tuya, en archivos que puedes leer sin nosotros.
Tus exámenes de laboratorio dejan de ser un papel que no entiendes y se vuelven gráficas con tendencias, más una explicación de qué es cada cosa. Lo mismo con tu dinero y tus metas.
Te llevas: tu primer panel, para llegar mejor preparado a tu doctor.
Tu agente construye. Empezamos por tu propio sitio web, publicado de verdad, aunque al principio sea sencillo. Le sumamos voz natural e imágenes profesionales.
Te llevas: tu sitio en internet, con tu voz y tu imagen.
Hasta dónde lo dejas trabajar solo. Las pocas puertas que siempre te van a pedir permiso, cómo reconocer una estafa y la rutina de diez minutos que mantiene todo vivo.
Te llevas: tus reglas escritas y una rutina semanal.

Este curso no enseña una idea prometedora. Enseña el sistema que usamos todos los días, con resultados que se pueden revisar.
Los tres sitios los construyó un agente, no una agencia. Así puedes ver con tus propios ojos de lo que es capaz cuando tiene el contexto correcto:
mrportillo.com peptidossincaos.com y este mismo, en el que estás ahora
Casi todas estas herramientas son de pago, y preferimos decirlo desde el principio. La buena noticia es que con lo básico arrancas por muy poco, y un equipo completo cuesta menos de lo que mucha gente gasta en suscripciones que ni usa.
| Herramienta | Para qué | Costo |
|---|---|---|
| Tu agente | El que hace el trabajo | Plan mensual |
| Tu cuaderno de memoria | Que recuerde quién eres | Gratis |
| Dictado por voz | Hablar en vez de escribir | Opcional |
| Voz natural | Narrar tu contenido | Opcional |
| Imágenes profesionales | Tu marca y tu contenido | Opcional |
| Publicar tu sitio | Que exista en internet | Gratis |
| Tu dominio propio | Tu dirección | Unos dólares al año |
Los precios exactos de cada plan te los damos en el taller, actualizados al día.
Trabajo como ingeniero, pero no soy programador: no escribí ni una línea del código de nada de esto. Lo aclaro a propósito, porque lo que vas a aprender no depende de mi trabajo ni de ningún título. La lógica de todo esto es mucho más fácil de lo que parece.
Llegué aquí por la misma pared con la que probablemente te estás topando: demasiada información, demasiados proyectos y muy poco tiempo para ordenarlo todo.
Hoy trabajo con tres agentes que me ayudan a pensar y a construir. Con ellos ordené años de archivos regados, convertí mis exámenes de laboratorio en gráficas que por fin entiendo, y puse tres sitios web en línea que siguen funcionando ahora mismo.
Nada de eso lo hice escribiendo código. Lo hice aprendiendo a encargar bien, a corregir cuando se equivoca y a saber en qué momento decirle que se detenga. Eso es exactamente lo que te voy a enseñar.
Roberto Portillo
La misma ruta de seis semanas. La diferencia es si la caminas por tu cuenta con todo el material en la mano, si la caminas conmigo al lado, o si prefieres desconectarte del ruido y hacerlo todo en una semana frente al mar.
Para quien se maneja solo y prefiere avanzar cuando tiene tiempo.
Para quien no quiere descifrar nada solo y prefiere que me siente con él hasta que funcione.
Todo es por video, desde donde estés. Son seis personas por grupo y no lo abro más: mientras menos somos, mejor te puedo atender.
Quiero el acompañamientoPara quien quiere desconectarse del ruido y salir con todo montado en una sola semana.
Lo hacemos junto a World Explorers, que llevan años organizando retiros en El Salvador.
Ver cómo es el retiro → o déjame tu correo y te cuentoNoventa minutos. Te muestro en vivo cómo un agente ordena una carpeta desordenada de verdad y respondo lo que quieras preguntar. Si te convence, hablamos. Si no, te vas con la demostración vista y sin haber gastado nada.
Te escribimos solo para avisarte del taller. Puedes salirte cuando quieras.